Una tarea, un sistema
Por ejemplo, que cada contacto de la web llegue al CRM y avise por correo. Se hace una vez y funciona sola.
Un asistente para todo el equipo, conectado a los programas que ya usáis y con vuestras reglas. Cada persona lo usa para lo suyo, y tú decides a qué puede acceder.
Cuéntame cómo trabajáisUna automatización resuelve una tarea en un programa. Esto es una base de IA para toda la empresa.
Por ejemplo, que cada contacto de la web llegue al CRM y avise por correo. Se hace una vez y funciona sola.
La IA se conecta a vuestro correo, documentos, CRM y calendario, con memoria de cómo trabajáis y reglas claras. El equipo la usa cada día para lo suyo.
Sesiones prácticas para que cada persona saque partido a la IA. Va aparte y se acompaña bien con las dos anteriores.
¿Necesitas conectar solo un par de programas? Mira automatización de procesos. ¿Quieres que tu equipo aprenda a usar la IA? Mira formación en IA.
La IA consulta el correo, el CRM, los documentos y el calendario que ya usáis. No hace falta cambiar de programa.
Sabe cómo trabajáis: vuestros servicios, la forma de responder a los clientes, los procesos y los documentos de referencia.
Defines qué puede ver cada persona, qué puede hacer la IA sola y qué debe consultar antes con alguien.
Resumir reuniones, preparar borradores de correo o presupuestos, buscar un dato en los documentos. Las que más tiempo os quiten.
En vez de abrir tres programas y releer un hilo de correos, el asistente junta lo que hay y lo resume.
Alguien del equipo lo escribe con sus palabras.
Solo usa lo que esa persona puede ver.
Para que una persona lo revise.
Trabajas conmigo directamente, sin intermediarios.
Antes de montar nada, miro qué programas usáis y dónde se pierde el tiempo. Si la IA no os aporta, te lo digo.
Preparo el asistente con vuestras herramientas, vuestro conocimiento y las reglas que hayamos acordado, y lo probamos con casos reales.
Formo al equipo para que lo use desde el primer día. Después, con una cuota fija aparte, vigilo que funcione y lo voy ajustando.
ChatGPT sin más no conoce tu empresa: cada persona le explica todo desde cero y pega documentos a mano. Aquí el asistente ya está conectado a vuestras herramientas, conoce cómo trabajáis y respeta las reglas que fijemos.
Es lo primero que definimos: a qué datos accede la IA, quién puede ver qué y qué información no debe pasar nunca por ella. Dónde se aloja cada cosa lo decidimos juntos, y te lo explico por escrito antes de empezar.
No. Se trabaja con los que ya usáis. Si alguno no se puede conectar, te lo digo antes de empezar.
Puede pasar, por eso lo importante sale siempre como borrador para que una persona lo revise antes de enviarse. Las reglas dicen qué puede hacer sola y qué no.
Está pensado para pymes. En la primera llamada, de 15 minutos, vemos si en tu caso compensa y por dónde empezar. Si no encaja, te lo digo.
Rellena el formulario en un minuto. Si veo que puedo ayudarte, hablamos por teléfono o videollamada. Si no encaja, te lo digo —sin hacerte perder el tiempo.
Ir al formulario